La informalidad laboral no es un fenómeno nuevo en Argentina, pero en los últimos años dejó de ser un problema estructural que se administra para convertirse en la tendencia dominante del mercado de trabajo: casi 4 de cada 10 personas ocupadas trabajan hoy sin ningún derecho laboral, y esa proporción viene subiendo trimestre a trimestre. Al mismo tiempo, el empleo asalariado privado registrado —el trabajo "en blanco" tradicional— perdió 217.000 puestos desde noviembre de 2023. No es que la gente dejó de trabajar: es que cada vez trabaja en peores condiciones.
La respuesta del Estado fue, en lugar de acompañar esa transición hacia la formalidad, desarmar las pocas herramientas que existían para sostenerla. El programa Potenciar Trabajo —que daba ingresos directos y apoyo a cooperativas de trabajo— fue eliminado por decreto en 2024 y reemplazado por programas con beneficios desenganchados del salario mínimo. El Monotributo Social, reconocido internacionalmente como una herramienta exitosa para formalizar a los trabajadores más pobres, dejó de subsidiarse al 100% en octubre de 2024: en cuestión de semanas, 406.000 personas se dieron de baja del sistema y perdieron su cobertura de salud y sus aportes jubilatorios. Se suspendieron, además, 11.000 cooperativas de trabajo que empleaban a más de 22.000 personas.
Algunos son sectores históricamente informales que necesitan una política específica; otros son herramientas que existían y se desarmaron en los últimos dos años.
| Eje | Inversión estimada | Plazo | Resultado esperado |
|---|---|---|---|
| Formalización Laboral con Incentivos | USD 150M | Años 1 a 4 | Reducción medible de la informalidad en sectores críticos |
| Monotributo Social y Cooperativismo | USD 290M | Años 1 a 3 | 406.000+ trabajadores con cobertura social restituida |
| Potenciar Trabajo con Empalme Laboral | USD 180M | Años 1 a 4 | Salida real y verificable hacia el empleo formal |
| PROGRESAR y Primer Empleo Joven | USD 70M | Años 1 y 2 | Jóvenes con primera experiencia laboral formal |
| TOTAL DEL PLAN | USD 690M | 2027-2030 | Reducción sostenida de la tasa de informalidad |
Casi la mitad de los argentinos que trabajan hoy lo hacen sin aportes, sin cobertura de salud y sin ningún derecho laboral. Frente a eso, el Estado eligió desarmar las herramientas que existían para acompañar la transición hacia la formalidad, en lugar de fortalecerlas. El Plan Nacional de Economía Popular e Informalidad Laboral no propone sostener la precariedad con un subsidio: propone un camino real hacia el trabajo registrado, con incentivos para formalizar y reconocimiento legal para quienes ya sostienen la economía desde la informalidad.