Durante 2025 y el inicio de 2026 se consolidó un cambio estructural en la relación entre las familias argentinas y el crédito: la tarjeta dejó de ser un puente financiero para consumos extraordinarios y pasó a funcionar como un ingreso complementario para llegar a fin de mes. La combinación de tasas activas muy elevadas —70% a 100% nominal anual en tarjetas bancarias durante 2025— con salarios que no acompañan la inflación generó una espiral: cada vez más hogares toman nueva deuda solo para pagar la deuda anterior. El 28,4% de los hogares endeudados ya acumula más de tres deudas simultáneas, frente al 12% de apenas un año atrás.
Dentro de ese cuadro, hay una asimetría que agrava todo: las financieras y fintech no bancarias cobran tasas muy superiores a las de un banco por el mismo servicio —hasta 144% anual en préstamos personales y 87% en tarjetas, frente al 69,5% que cobra un banco tradicional— con mucha menos supervisión regulatoria. Esa diferencia empuja a buena parte de las familias hacia el circuito informal: cerca de la mitad de las deudas de los hogares (49,3%) ya queda fuera de los registros del Banco Central, entre alquileres, compras fiadas y préstamos de "prestamistas de barrio" que, en muchos casos, terminan cobrando menos que una tarjeta regulada. Frente a esto, ya surgieron respuestas parciales: CABA, Santa Fe y Misiones lanzaron programas provinciales de refinanciación con tasa fija, y en el Congreso nacional hay más de 30 proyectos de ley presentados para atender la morosidad récord de las familias.
Algunos de estos focos son el problema; otros, como los programas provinciales de refinanciación, ya muestran que hay soluciones que funcionan y se pueden llevar a escala nacional.
| Eje | Inversión estimada | Plazo | Resultado esperado |
|---|---|---|---|
| Fin de la Usura Financiera | USD 20M | Año 1 | Techo legal al CFT y auditoría reforzada sobre fintech |
| Fondo Fiduciario Nacional de Alivio Crediticio | USD 400M | Años 1 a 4 | Millones de personas refinanciadas con tasa fija y accesible |
| Línea de Crédito para Consumo Básico | USD 150M | Años 1 a 3 | Financiamiento de alimentos sin recurrir a la tasa más cara del sistema |
| Regulación del Crédito Informal y Educación Financiera | USD 30M | Años 1 a 4 | Menor dependencia del circuito informal y usurario |
| TOTAL DEL PLAN | USD 600M | 2027-2030 | Reducción sostenida de la morosidad y del sobreendeudamiento familiar |
Casi todos los hogares argentinos tienen una deuda, y la mayoría no puede pagarla. Seis de cada diez pesos que se usan hoy con una tarjeta de crédito son para comprar comida, mientras algunas financieras cobran tasas que en cualquier otro contexto se llamarían usura. El Plan Nacional de Endeudamiento y Crédito al Consumo no propone más crédito caro como solución: propone un techo legal a lo que se puede cobrar y un fondo fiduciario nacional para que quien ya no puede pagar tenga una salida real, no un fallo judicial como única esperanza.