Spread the love

OSCAR ATIENZA – PECAS SORIANO

La bioética, desde su filosofía transdisciplinaria a veces nos deja ver desde múltiples perspectivas un hecho conflictivo y nos permite razonar prudencialmente ante dilemas de difícil resolución.

En el año 2020 y en lo que va del corriente, el mundo se ha visto atravesado por una grave catástrofe, que, si bien ha sido sanitaria, ha repercutido en todos los ámbitos de la vida humana. Justamente porque la salud es imprescindible para el desarrollo normal de cualquier ser humano. Y sin salud (entendida como una salud integral) no hay vida digna posible. 

Nunca antes la humanidad atravesó un evento similar, incluso es una pandemia tan activa que día a día vamos conociendo su progreso y nuevas situaciones que la hace más imprevisible en cuanto a decisiones que se deban tomar, lo que además nos hace ser más precavidos.

En estos días una parte de la sociedad está reclamando la vuelta a las clases presenciales de los alumnos. Los argumentos son múltiples y atendibles.

Por otro lado, hay quienes se oponen a ello. 

Por lo tanto, aquí tenemos claramente un dilema ético y epidemiológico, que trataremos de analizar con una reflexión crítica, de una manera prudencial, para llegar a una recomendación necesaria. Al modo de vista “aristotélico” “tomar una decisión justa en situaciones de incertidumbre”.

Argumentos a favor y sus posibles implicancias:

A continuación, nos remitimos a enunciar algunos de los argumentos esgrimidos por la SAP (Sociedad Argentina de Pediatría) los mismos no son completos, pero sí un resumen válido para su conocimiento, agregando algunos planteos y disidencias al respecto. Cabe aclarar que el documento de la SAP es muy extenso, y esto es solo un resumen de los que consideramos más polémicos, respondiendo a cada uno en letra cursiva:

  1. “Es indiscutible que la escuela es fundamental para el desarrollo de los NN y A, no solo para la adquisición de conocimientos, sino también para el fortalecimiento de aspectos emocionales y sociales, el cuidado de aspectos nutricionales, de la salud y la realización de la actividad física”

Es importante aclarar que nunca se discontinuó la adquisición de conocimientos, ya que se efectuó de modo virtual, al igual que el resto de los países del mundo, tampoco se afectó lo nutricional, las escuelas siguieron dando de comer como siempre lo hicieron, solo se eliminó la presencialidad.

  • “La escuela es también sitio seguro para los NN y A mientras sus padres trabajan, contribuyendo así a la actividad económica de la sociedad y es claramente una herramienta de equidad social indispensable particularmente para los grupos sociales más vulnerables.” 

-En pandemia las escuelas dejan de ser lugares seguros, ya que se transforman en lugares de transmisión de infecciones, no solo para los sintomáticos, sino también para los asintomáticos.  Los brotes en los centros infantiles han demostrado la transmisión por niños que no muestran síntomas graves. Durante un brote en dos guarderías en Utah (Estados Unidos), los niños asintomáticos transmitieron el virus a sus familiares, lo que derivó en la hospitalización de uno de los padres.

  • “El cierre de las escuelas en el contexto de la pandemia debe reconocerse como un factor que marcó claramente disparidades sociales. En nuestro medio muchos adolescentes son incapaces de completar su tarea escolar por falta de dispositivos o de conectividad, lo cual hace que los modelos de aprendizaje virtual resulten de difícil implementación, dando lugar a la aparición de una brecha tecnológica entre niñas, niños y adolescentes muy difíciles de resolver.”

-Sin embargo, hasta cierto punto las escuelas contribuyeron a la transmisión comunitaria. Esto quedó claro en el grupo Al-Taqwa College, que estaba relacionado con brotes en dos torres de viviendas públicas de Melbourne. También se relacionó la presencialidad al brote de Dinamarca e Israel con el aumento de casos.

  • “Las NNyA con discapacidades también se ven claramente desfavorecidos con el cierre de las escuelas ya que es allí donde se les brinda en forma integral las necesidades de aprendizaje, estimulación, rehabilitación y socialización que ellos requieren”

-La mayor mortalidad observada se da en grupos con comorbilidades, por lo que en personas con diversas discapacidades está contraindicado su asistencia.

  • “Los datos publicados hasta ahora no señalan de manera contundente que los niños con inmunocompromiso desarrollen con más frecuencia cuadros graves por COVID 19 ni que la población pediátrica sea el gran transmisor de la infección viral”

-La tasa de incidencia más alta actualmente es la de CABA, con 939 casos cada 100.000 

En cuanto a la gravedad el 0,45% de los casos confirmados requirieron cuidados intensivos (n=61), 22 casos requirieron asistencia respiratoria mecánica. 

-Se registraron 8 casos fallecidos entre 6 meses y 17 años, 6 casos presentaban comorbilidades 

-Todo esto sin concurrencia a clases, la presencialidad va a incrementar la cantidad de casos.

  • “Existe gran controversia en relación a la posibilidad de transmisión por parte de los niños, por lo que no se los debería considerar como “grandes transmisores” ya que la carga viral dependería del cuadro clínico y no de la edad.”

-Esto puede parecer alentador, pero debemos recordar que este virus se caracteriza por eventos de superpropagación. 

-Ahora sabemos que alrededor del 10% de las personas infectadas son responsables de aproximadamente el 80% de los casos secundarios de covid-19.

-Estos hallazgos sugieren que la transmisión del SARS-CoV-2 dentro de los hogares es alta, ocurre rápidamente y puede originarse tanto de niños como de adultos. 

-Si un niño lleva al seno de la familia el virus se transmitirá dentro de ella rápidamente

  • “Existen evidencias contradictorias acerca de si el regreso a la escuela provoca un aumento en la transmisión o brotes”

-El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, encontró que los niños y los adultos tenían una probabilidad similar de transmitir el virus a sus contactos más cercanos.

-Otro estudio en la India, llevado a cabo con más de 84 000 casos y sus contactos cercanos, encontró que los niños y adultos jóvenes eran especialmente propensos a transmitir el virus.

-La mayoría de los niños de estos estudios probablemente presentaban síntomas. Por lo tanto, no está claro si los niños asintomáticos transmiten el virus de la misma manera.

-CLASES UNIVERSITARIAS VIRTUAL VERSUS PRESENCIAL para #COVID19 riesgo: ahora sabemos que el 56% de aumento de casos * en ciudades que tenían una gran universidad con clases presenciales tuvieron un + 2.4% de positividad en Contraste: * 17,9% disminuido * VIRTUAL

  • “Independientemente del nivel de riesgo, y según lo determinado por los indicadores, es fundamental que las escuelas implementen múltiples estrategias de mitigación, entre ellas el uso correcto y constante de mascarillas, el acatamiento del distanciamiento social en la medida de lo posible, la higiene respiratoria y de manos, la desinfección y limpieza y el rastreo de contactos para ayudar a prevenir la propagación del SARS-CoV-“

-Hoy países como Alemania y Austria recomiendan para la nueva cepa B117 que es un 70% más infecciosa y un 30% más letal y que afecta principalmente a adolescentes el uso de máscaras KN95, KF94 o europeas FFP2 lo antes posible, o las quirúrgicas. Sabemos de las dificultades que tendrán tanto docentes como estudiantes de bajos recursos el poder acceder a este tipo de máscaras.

En conclusión y como afirmábamos al comienzo del escrito, se trata de tomar una decisión prudencial, o sea la más justa posible en situaciones de incertidumbre.

Los médicos tenemos un juramento hipocrático que reza en uno de sus valiosos párrafos: “primun non nocere” que se puede traducir como «lo primero es no hacer daño». Por lo tanto, si uno lee los argumentos a favor de la sociedad argentina de pediatría, así como otras argumentaciones escuchadas en diversos medios, ninguna garantiza que no se va a producir más daño del que ya venimos teniendo.

Y esto es así, primero porque la medicina es una ciencia probabilísitica, y luego porque los requerimientos para que no hubiera daño alguno, son casi utópicos de cumplir en el contexto socio/económico de nuestro país. Las personas adultas llevan el barbijo en el cuello, algunos de muy mala calidad, que no cumplen su función específica, etc. El distanciamiento social, se ha convertido en un deseo más que en una realidad palpable. ¿Cómo haría una maestra para evitar que los niños no se juntaran a abrazarse, luego de no verse por casi un año? ¿Cómo hacer en escuelas que tienen un solo sanitario para cientos de niños? Es difícil de entender esto, en una realidad en donde antes de la pandemia, ya las instituciones no estaban en las mejores condiciones. Países como Alemania, Francia, España, Israel, etc, con mucha mejor infraestructura, y con una costumbre ancestral de “cumplir la norma” no lo han logrado. ¿Cómo pretender lograrlo acá, en donde el desvío de lo pactado es la regla?

Finalmente, un dato no menor que vale la pena resaltar: se dice que si esto fracasa se volverían atrás con las medidas.

Lo que no menciona es a qué costo. ¿Cuántas vidas nos costaría equivocarnos?

¿Cuánto retroceso en lo que con mucho esfuerzo estamos logrando?

También se esgrime la importancia para la salud mental de un niño sobre los “aspectos emocionales y sociales” el encuentro no virtual.

Lo que no dice el informe es cómo se sentiría un menor al saber que ha sido el foco de contagio en su familia, y ante un eventual desenlace fatal (es bajo el índice, pero es probable) de sus seres queridos, cómo quedaría afectada su psiquis.

De cualquier asilamiento social y sus secuelas psicológicas, se puede regresar, de la muerte no.

El apresuramiento en el retorno a las clases, nos puede traer graves consecuencias bio/psico/sociales. Como así también económicas.

Estamos en la recta final, y no es prudente, a nuestro entender, apresurarse, o probar lo que en otros países más avanzados ya ha fracasado.

Nuestro deber como profesionales de la salud, y como padres de familia, es advertirlo.

Ojalá se tomen las decisiones, más prudentes, pero luego de reflexionar críticamente, todas las variantes posibles.

Atte.

Prof. Dr. Oscar AtienzaDr. Carlos Soriano  
Médico Cirujano Magister en Salud Pública Magister en administración de servicios de salud. Docente Universitario en Medicina            Médico Cirujano Especialista en Medicina de Emergencias Magister en bioética (UNC) Experto en Bioética (Consejo de Médicos Pcia. De Córdoba)  
Entradas similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *