Argentina cerró 2025 con un hito histórico: la llegada de los primeros F-16M, el primer avión de combate supersónico desde la Guerra de Malvinas. Pero ese logro contrasta con el estado del resto del inventario: destructores de 40 años sin reemplazo programado, cero submarinos operativos, A-4 Skyhawk dados de baja definitivamente en mayo de 2026 y un sistema de transporte estratégico apoyado en C-130 Hércules con entre 47 y 57 años de servicio.
El presupuesto de defensa argentino ronda el 0,4% del PBI, muy por debajo del promedio latinoamericano (1,2%) y del estándar OTAN (2%). Con los recursos naturales que Argentina debe proteger —litio, gas, pesca, el Acuífero Guaraní, 1.000.000 km² de plataforma continental y la Antártida— ese nivel de inversión es estratégicamente insuficiente. Este plan propone un horizonte realista de 20 años para corregirlo.
La Fábrica Argentina de Aviones "Brigadier San Martín" en Córdoba es uno de los activos estratégicos más importantes del país. Con capacidad de diseño, fabricación y mantenimiento de aeronaves militares, es la base sobre la que se debe construir la soberanía aeronáutica argentina.
El plan es gradual, con énfasis en producción nacional y transferencia tecnológica. El objetivo no es igualar a las grandes potencias: es tener la capacidad disuasiva suficiente para proteger los recursos naturales, las fronteras y la soberanía marítima argentina.
Evolución del Pampa III con motor más potente (F404 o similar), radar AESA, capacidad multirol. Misiles aire-aire IRIS-T o Python 5. Misiles antibuque AM-39 Exocet o Spike NLOS. Bombas guiadas por láser. Capacidad de reabastecimiento en vuelo.
Producción en FAdeA: 30–40 unidades para la FAA + exportación regional. Costo unitario estimado: USD 15–20M.
Scorpène: submarino convencional diésel-eléctrico de 1.700 tn. Torpedos F21, misiles Exocet SM39, minas. Propulsión AIP (independiente del aire) para mayor autonomía. Opción: 2 Scorpène en Francia + 2 más con transferencia tecnológica a Tandanor.
Type 209NG: alternativa alemana con garantías estatales. Costo: USD 500–700M por unidad. Brasil ya tiene 4 con Scorpène — modelo de referencia.
Reemplazo de los MEKO 360: 2 fragatas multipropósito de nueva generación. MEKO A-200 (Alemania): misiles Harpoon antibuque, VLS para SAM, torpedos, helicóptero embarcado. Alternativa: FRDE-200 coreana o FREMM francesa (con transferencia tecnológica).
Posibilidad de construcción parcial en CINAR / Tandanor como condición contractual.
20+ drones de largo alcance para vigilancia continua de la ZEE, fronteras y recursos naturales. Modelo de referencia: Heron TP (Israel) o Hermes 900 para vigilancia. Drones de combate táctico: Bayraktar TB2 (Turquía) o producción nacional.
Alianza FAdeA-INVAP para transferencia tecnológica: Argentina ya tiene capacidad satelital (SAOCOM, ARSAT) como base.
Cúpula multicapa: MANPADS (RBS-70 NG o IGLA modernizado) para corto alcance. NASAMS (Noruega) o SPYDER (Israel) para alcance medio (15–70 km). Radar de alerta temprana integrado con sistemas de la FAA. CITEDEF podría producir localmente el nivel de corto alcance.
Articulado con el sistema de radar de la FAA para cobertura nacional integrada.
Reemplazo de los Sea King para misión antisubmarina embarcada (ASW). AW159 Wildcat (UK): compacto, ideal para corbetas MEKO 140. NH90 NFH (multinacional): mayor capacidad pero más pesado. Ambos con torpedos MU90 y misil antibuque Sea Skua.
Helicóptero de combate para el Ejército: AH-6 Little Bird o Bell 407M con misiles Hellfire.
Entre 2022 y 2024, Argentina vivió uno de los debates de defensa más intensos de su historia reciente: comprar el JF-17 Thunder chino-paquistaní o los F-16M daneses. La elección no era solo técnica — era geopolítica. Una delegación de la FAA viajó a Chengdu (Sichuan) para evaluar el avión en las instalaciones de CATIC. El embajador Sabino Vaca Narvaja anunció públicamente el interés argentino en el Airshow China 2022. El embajador de EE.UU. en Buenos Aires expresó formalmente su preocupación. Y finalmente, en abril de 2024, Milei firmó el contrato por los F-16M con Dinamarca, cerrando el debate.
Pero el JF-17 no fue descartado por ser un avión malo: fue descartado por un alineamiento geopolítico con Occidente. Para cualquier análisis técnico-estratégico serio, el JF-17 Block 3 es una plataforma de cuarta generación avanzada que merece ser analizada en sus propios términos.
Un país que no puede defender su litio, su gas, su pesca y sus fronteras no es plenamente soberano. Este plan no propone militarismo: propone la capacidad disuasiva mínima que cualquier Estado responsable necesita para sentarse a negociar de igual a igual en el tablero internacional.