En 2024, la tasa de mortalidad infantil en Argentina subió de 8,0‰ a 8,5‰, la primera suba significativa desde 2002. El país registró 3.513 muertes de bebés menores de un año. Aunque en números absolutos hubo menos fallecimientos que en 2023 (3.689), la caída de la natalidad hizo que el ratio subiera: hay menos nacimientos, y cada muerte pesa más en la estadística.
La mortalidad materna subió aún más: de 3,2 a 4,4 por cada 10.000 nacidos vivos, un aumento del 37%. Las muertes de mujeres por causas vinculadas al embarazo, parto o puerperio pasaron de 147 a 183. "Casi todas las muertes maternas son prevenibles", advierten los especialistas. Y sin embargo, el país retrocedió en lugar de avanzar.
Las causas del retroceso están identificadas. En primer lugar, la caída de la cobertura de controles prenatales: el empobrecimiento y la pérdida de empleo formal hicieron que muchas embarazadas postergaran los controles o llegaran directamente a la guardia en trabajo de parto. En segundo lugar, la caída del 81% en la distribución de anticonceptivos y preservativos, que aumentó los embarazos no planificados. En tercer lugar, la eliminación de la cobertura gratuita de más de 40 medicamentos esenciales, que afectó especialmente a embarazadas y recién nacidos.
La desigualdad territorial agrava el problema. Mientras la Ciudad de Buenos Aires tiene una tasa de mortalidad infantil de 4,9‰, provincias como Corrientes (14,0‰), Chaco (11,8‰) y La Rioja (11,7‰) triplican esa cifra. El riesgo de morir en el embarazo o parto es dos veces mayor en zonas rurales que urbanas. Y las comunidades indígenas del norte argentino enfrentan barreras adicionales de acceso, idioma y desconfianza hacia el sistema de salud.
Pero también hay experiencias que funcionan. Mendoza, con su Plan Integral de Salud Materno-Infantil, logró reducir la mortalidad infantil a 6,3‰ en 2025, una baja interanual del 19%, y se ubicó entre las provincias con mejor desempeño del país. La clave fue la combinación de búsqueda activa de embarazadas, historia clínica digital con alertas automáticas, y regionalización perinatal. Este plan retoma ese modelo y lo escala a todo el país.
Objetivo general: Reducir la mortalidad materna e infantil en Argentina a niveles compatibles con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, garantizando el acceso equitativo a controles prenatales de calidad, atención del parto segura y seguimiento del recién nacido en todo el territorio nacional.
El plan implementa un sistema de búsqueda activa de embarazadas en todo el territorio nacional, con agentes sanitarios que visiten escuelas, barrios y comunidades rurales para identificar embarazos tempranos y garantizar la primera consulta antes de la semana 12.
Modelo de referencia: el Plan Integral de Mendoza incluye búsqueda activa de embarazadas en escuelas y barrios, con promotores de salud y agentes sanitarios. También utiliza la Historia de Salud Integrada (HSI) para generar alertas automáticas cuando se detectan embarazos de riesgo o falta de controles.
El plan garantiza un paquete mínimo de controles prenatales gratuitos y de calidad en todos los establecimientos de salud, con especial énfasis en las zonas con menor acceso.
Paquete mínimo de control prenatal: mínimo 5 controles con el primero antes de la semana 12; análisis de laboratorio obligatorios (hemograma, grupo sanguíneo y factor Rh, glucemia, HIV, sífilis, hepatitis B, toxoplasmosis, chagas, urocultivo); al menos 3 ecografías; suplementación con ácido fólico, hierro y calcio; vacunación antitetánica, influenza y COVID-19; consejería en lactancia materna, planificación familiar y signos de alarma.
El plan implementa la Regionalización Perinatal como estrategia central para reducir la mortalidad materna y neonatal, organizando la atención según niveles de complejidad. "La Regionalización Perinatal es el camino para la reducción de la mortalidad materna e infantil", afirman los especialistas en salud perinatal.
Estructura de la red perinatal: Nivel I (Atención Primaria) para captación, control prenatal de bajo riesgo y educación; Nivel II (Hospitales de Complejidad Media) para partos de bajo riesgo, cesáreas de urgencia y atención neonatal básica; Nivel III (Maternidades de Alta Complejidad) para partos de alto riesgo, prematurez, malformaciones congénitas y UTI neonatal.
El plan garantiza atención neonatal especializada y seguimiento del recién nacido hasta el primer año de vida, con foco en la prevención de las causas principales de mortalidad neonatal: prematurez, malformaciones congénitas y asfixia perinatal.
El plan adapta los servicios de salud materna a las realidades culturales de las comunidades indígenas del norte argentino, donde las barreras geográficas y culturales agravan el acceso.
Modelo de referencia: el programa "Salud Materna Intercultural" de MSD y UNICEF, implementado en Chaco, Salta y Misiones, capacitó a más de 1.600 profesionales de la salud y permitió que más de 22.000 mujeres accedieran anualmente a servicios de calidad. Incluye una Oficina de Salud Intercultural en Tartagal (Salta) con personal bilingüe, una Hoja de Ruta para la atención del embarazo adolescente en tres lenguas originarias, y una aplicación para monitoreo de indicadores sociosanitarios.
El plan fortalece la formación y la inserción de enfermeros y obstétricas en el primer nivel de atención, donde su proximidad con las familias permite captación temprana, educación para la salud y seguimiento longitudinal del binomio madre-hijo.
| Fase | Período | Acciones principales | Meta |
|---|---|---|---|
| Fase 1 · Emergencia y piloto | Año 1 (2027) | Declaración de emergencia materno-infantil. Contratación de 1.000 agentes sanitarios. Implementación piloto de Regionalización Perinatal en 4 provincias prioritarias (Corrientes, Chaco, La Rioja, Formosa). | Cobertura de controles prenatales al 75% en provincias piloto. |
| Fase 2 · Expansión | Año 2 (2028) | Expansión de la Regionalización Perinatal a 12 provincias. Red Federal de Ecografistas Itinerantes operativa. Historia clínica perinatal digital en todo el país. | Cobertura de controles al 85%. Mortalidad infantil en 7,5‰. |
| Fase 3 · Consolidación | Año 3 (2029) | Universalización de la Regionalización Perinatal. Programa de Salud Materna Intercultural en todo el norte. Maternidades Centradas en la Familia en 50% de los establecimientos. | Mortalidad infantil en 6,5‰. Mortalidad materna en 3,2/10.000. |
| Fase 4 · Cierre de brechas | Año 4 (2030) | Reducción de la brecha territorial en 50%. Cobertura de controles al 90%. Evaluación de impacto. | Mortalidad infantil en 6,0‰. Mortalidad materna en 2,5/10.000. |
| Componente | Inversión estimada (USD) | Detalle |
|---|---|---|
| Agentes sanitarios comunitarios (4 años) | 120.000.000 | 5.000 agentes, salario promedio USD 500/mes |
| Red Federal de Ecografistas Itinerantes | 40.000.000 | 200 equipos móviles, equipamiento, combustible, personal |
| Historia clínica perinatal digital | 25.000.000 | Desarrollo, implementación, capacitación, mantenimiento |
| Telemedicina obstétrica | 30.000.000 | Equipamiento, conectividad, plataforma |
| Regionalización Perinatal (recategorización) | 150.000.000 | Adecuación de maternidades, equipamiento neonatal, UTI |
| Salud Materna Intercultural | 35.000.000 | Casas de espera, parteras, material educativo, formación |
| Formación de enfermeros y obstétricas | 60.000.000 | Becas, ampliación de residencias, capacitación |
| Incentivos a embarazadas (transferencias) | 80.000.000 | Transferencia condicionada por cumplimiento de controles |
| TOTAL DEL PLAN | 540.000.000 | Inversión total a 4 años |
| Indicador | Línea de base (2024) | Meta 2030 |
|---|---|---|
| Tasa de mortalidad infantil | 8,5‰ | 6,0‰ |
| Razón de mortalidad materna | 4,4/10.000 | 2,5/10.000 |
| Cobertura de controles prenatales (≥5 controles) | ~70% | 90% |
| Captación temprana (antes de semana 12) | ~50% | 80% |
| Brecha territorial (mayor vs menor tasa) | 9,1 puntos (14,0 vs 4,9) | 4,5 puntos |
| Partos en nivel de complejidad adecuado | ~60% | 90% |
| Recién nacidos con control del niño sano completo | ~50% | 85% |
En 2024, Argentina retrocedió en lugar de avanzar: la mortalidad infantil subió por primera vez en más de 20 años, y la mortalidad materna aumentó un 37%. Estas muertes son mayormente prevenibles. Este plan propone captación temprana de embarazos, controles prenatales de calidad, parto en el nivel de complejidad adecuado, y seguimiento del recién nacido hasta el primer año de vida. La meta es concreta: reducir la mortalidad infantil a 6,0‰ y la materna a 2,5/10.000 en cuatro años, cerrando la brecha territorial entre el norte y el centro del país.