La cobertura de vacunación en Argentina presenta una paradoja preocupante: las vacunas del primer año de vida mejoraron, pero las dosis de refuerzo en la infancia y la adolescencia se derrumbaron. Según datos del Ministerio de Salud de 2025, las cinco vacunas del primer año —BCG, hepatitis B neonatal, quíntuple, IPV y antineumocócica— superan el 90%, incluso por encima de los niveles de 2022. La BCG alcanzó el 93,5%, una mejora de 6,4 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Pero la situación cambia drásticamente en las edades escolares. La triple viral a los 5 años cayó al 46% en 2024, la cifra más baja en décadas. La IPV a los 5 años pasó del 90,3% en 2022 al 47,6% en 2024. La triple bacteriana a los 5 años cayó al 46%. La dTpa a los 11 años se ubicó en el 54%. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advirtió en noviembre de 2025 que múltiples dosis estratégicas están por debajo del 50%, generando una "vulnerabilidad inmunitaria colectiva".
Las consecuencias ya se están viendo. En 2025, Argentina registró 1.096 casos de tos convulsa, un aumento del 452% respecto al promedio de 2020-2024. Fallecieron 9 bebés menores de 2 años, de los cuales 6 tenían menos de 6 meses. El dato más alarmante: 5 de los niños en edad de vacunarse no tenían ninguna dosis registrada en el sistema NOMIVAC. La cobertura de la vacuna dTpa en embarazadas, que protege al recién nacido antes de que pueda vacunarse, fue de solo 74,29%.
El sarampión también volvió. En 2025 se reportaron 36 casos confirmados, concentrados en el AMBA. El análisis genómico reveló la presencia del genotipo B3 en circulación local, con varios casos sin antecedente de viaje. Esto ocurre después de que Argentina había interrumpido la transmisión endémica en 2000. La cobertura de la triple viral a los 5 años, que debería ser del 95% para mantener la inmunidad de rebaño, está por debajo del 60%.
La poliomielitis, aunque eliminada de Argentina desde 1984, representa un riesgo creciente. La SAP advirtió que coberturas por debajo del 70% se han vuelto la norma, lo que constituye una "vulnerabilidad grave para la reintroducción". El refuerzo de IPV a los 5 años cayó del 90,3% en 2022 al 47,6% en 2024, y aunque se recuperó al 57,2% en 2025, sigue muy por debajo del 95% necesario.
Las causas del derrumbe son múltiples. La SAP identificó la "baja percepción de riesgo" y la "resistencia a las vacunas" como obstáculos centrales. El director del Hospital de Niños de Rosario describió la situación: "la gente repite en TikTok barbaridades sobre vacunas que fueron validadas científicamente hace décadas". A esto se suma el debilitamiento estructural de las estrategias territoriales de vacunación y la reducción de la recomendación activa por parte de los equipos de salud.
La desigualdad territorial agrava el problema. Mientras provincias como Tierra del Fuego, La Pampa, Jujuy, Neuquén, Mendoza y San Juan mantienen coberturas altas, Buenos Aires, CABA, Formosa, Santa Fe, Corrientes y Misiones presentan los peores desempeños en los refuerzos de 5 y 11 años. Salta, en cambio, logró coberturas destacadas en la vacunación escolar: 91,6% en triple viral a los 5 años y 89,5% en varicela, muy por encima del promedio nacional.
Objetivo general: Recuperar y mantener coberturas de vacunación iguales o superiores al 95% en todo el territorio nacional, eliminar las brechas de inmunidad que permiten la circulación de enfermedades prevenibles, y garantizar la protección de todos los niños y niñas argentinos desde el nacimiento hasta la adolescencia.
El plan adopta la metodología de microplanificación recomendada por la OPS, ya implementada en Tucumán en 2025. Consiste en identificar, en cada jurisdicción sanitaria, qué niños no están vacunados, dónde están, por qué no lo están y cómo llegar a ellos.
Las dosis de refuerzo en edad escolar son el punto más débil del calendario. La escuela es el ámbito más eficiente para llegar a los niños de 5 a 11 años.
Modelo de referencia: Salta logró en 2025 coberturas de 91,6% en triple viral a los 5 años y 89,5% en varicela, muy por encima del promedio nacional, gracias a un programa sistemático de vacunación escolar.
La vacuna dTpa en embarazadas es la primera línea de defensa contra la tos convulsa en recién nacidos, que aún no pueden recibir la vacuna. La cobertura actual del 74,29% es insuficiente: 9 bebés murieron en 2025, y solo 1 de ellos tenía madre vacunada.
La SAP identificó la "baja percepción de riesgo" y la "resistencia a las vacunas" como obstáculos centrales para recuperar coberturas. La desinformación circula en redes sociales y encuentra eco en familias que no han visto las enfermedades que las vacunas previenen.
Para las familias que viven lejos de los centros de salud, o cuyos horarios laborales coinciden con el horario de atención, la vacunación fija no es suficiente.
Cuando ocurre un brote, como los de tos convulsa y sarampión en 2025, la velocidad de respuesta es determinante. El plan establece protocolos claros para bloquear la transmisión en el menor tiempo posible.
| Fase | Período | Acciones principales | Meta |
|---|---|---|---|
| Fase 1 · Respuesta de emergencia | Año 1 (2027) | Declaración de emergencia de cobertura de vacunación. Inicio de microplanificación en 5 provincias críticas (Buenos Aires, CABA, Santa Fe, Corrientes, Misiones). Despliegue de vacunatorios móviles. Inicio de la campaña de reconstrucción de confianza. | Refuerzos de 5 años al 65%. Cobertura de dTpa en embarazadas al 82%. |
| Fase 2 · Despliegue nacional | Año 2 (2028) | Extensión de la microplanificación a todas las jurisdicciones. Implementación del programa de vacunación escolar en todo el país. Lanzamiento del sistema de recordatorios por WhatsApp. | Refuerzos de 5 y 11 años al 75%. Cobertura de dTpa en embarazadas al 88%. |
| Fase 3 · Consolidación y cierre de brechas | Año 3 (2029) | Consolidación del sistema de monitoreo en tiempo real. Reducción de la brecha territorial en un 40%. Implementación plena del protocolo de respuesta rápida a brotes. | Refuerzos de 5 y 11 años al 85%. Interrupción de la transmisión local del sarampión. |
| Fase 4 · Sostenibilidad | Año 4 (2030) | Evaluación de impacto. Documentación de aprendizajes. Institucionalización de las prácticas exitosas. Reducción de la brecha territorial en un 50%. | Refuerzos de 5 y 11 años al 90%. Cero muertes infantiles por tos convulsa. Cobertura de triple viral al 95%. |
| Componente | Inversión estimada (USD) | Detalle |
|---|---|---|
| Equipos de microplanificación y operación territorial | 80.000.000 | 24 jurisdicciones, 4 años: personal, transporte, sistemas de datos |
| Vacunación escolar intensificada | 60.000.000 | Equipos de salud escolar, insumos, expansión de cadena de frío |
| Vacunación materna y prevención de tos convulsa | 40.000.000 | Articulación con obstetricia, puestos en maternidades, sistemas de seguimiento |
| Confianza comunitaria y lucha contra la desinformación | 30.000.000 | Formación de agentes, campañas en redes sociales, comunicación |
| Vacunación móvil y servicios de proximidad | 50.000.000 | Flota de vacunatorios móviles, equipamiento, extensión horaria |
| Respuesta rápida a brotes | 40.000.000 | Reserva estratégica, protocolo 72 horas, vacunación en anillo |
| Monitoreo y evaluación | 20.000.000 | Sistema en tiempo real, indicadores de desempeño, evaluaciones anuales |
| TOTAL DEL PLAN | 320.000.000 | Inversión total a 4 años |
| Indicador | Línea de base (2025) | Meta 2030 |
|---|---|---|
| Triple viral a los 5 años | ~57% | ≥90% |
| IPV (poliomielitis) a los 5 años | 57,2% | ≥90% |
| dTpa a los 11 años | ~54% | ≥90% |
| dTpa en embarazadas | 74,29% | ≥90% |
| Muertes infantiles por tos convulsa | 9 | 0 |
| Transmisión local del sarampión | Circulación B3 en AMBA | Interrumpida |
| Brecha territorial en coberturas | ~45 puntos porcentuales | ≤22 puntos |
En 2025, Argentina logró coberturas superiores al 90% en las vacunas del primer año, pero las dosis de refuerzo a los 5 y 11 años cayeron por debajo del 60%. Los brotes de tos convulsa causaron 9 muertes de bebés, y el sarampión volvió a circular en el AMBA. Estas enfermedades son prevenibles con vacunas. Este plan propone microplanificación territorial, vacunación escolar, fortalecimiento de la vacunación materna y reconstrucción de la confianza comunitaria para recuperar coberturas por encima del 95%. La meta es concreta: cero muertes infantiles por tos convulsa, sarampión interrumpido, y todos los niños argentinos protegidos. Porque cada vacuna cuenta, y cada niño merece ser protegido.