Este no es un proyecto que haya que inventar desde cero. En 2008, Argentina llegó a adjudicar la construcción de un tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba a un consorcio internacional liderado por la francesa Alstom. El proyecto completo incluía ingeniería de detalle, un trazado definido y un cronograma de obra. Sin embargo, la falta de financiamiento sostenido y de decisión política terminó cancelando la iniciativa en 2015, sin que se llegara a construir un solo kilómetro. Quince años después, viajar por ruta entre Córdoba y Buenos Aires sigue demorando más de diez horas, mientras el corredor que conecta ambas ciudades —pasando por el corazón de la Pampa Húmeda y el complejo portuario de Rosario— es, por lejos, el más productivo del país en términos agroindustriales.
El trazado retoma el diseño original de 2008, con paradas en las ciudades intermedias de mayor actividad productiva del corredor:
| Componente | Inversión estimada | Detalle |
|---|---|---|
| Vía y obra civil | USD 2.800M | 710 km de vía nueva electrificada |
| Estaciones y terminales | USD 400M | 7 estaciones, incluyendo las terminales de Córdoba y Buenos Aires |
| Material rodante de alta velocidad | USD 800M | Formaciones para circular a 320 km/h |
| Señalización y sistemas de control | USD 300M | Sistema de control de tráfico ferroviario de última generación |
| TOTAL DEL CORREDOR | USD 4.300M | Córdoba – Rosario – Buenos Aires, 710 km |
El cálculo de empleo en construcción no es una estimación nueva: es la proyección que el propio Estado argentino publicó en 2008 para este mismo proyecto, cuando fue licitado y adjudicado. Para la etapa operativa, al no existir un antecedente argentino de tren de pasajeros de alta velocidad, la estimación de 3.000 a 5.000 empleos permanentes es preliminar y debería precisarse con un estudio de ingeniería de detalle antes del inicio de la obra.
Este proyecto no empieza de cero: Argentina ya lo diseñó, lo licitó y lo adjudicó en 2008. Lo único que faltó fue la decisión política de terminarlo. El Corredor de Alta Velocidad Córdoba-Rosario-Buenos Aires retoma esa obra, actualiza sus costos y su cronograma, y la integra al resto del Plan Nacional de Reconstrucción Ferroviaria.