El Ferrocarril General Urquiza fue, durante casi un siglo, la columna vertebral del Litoral argentino. Construido a fines del siglo XIX con capitales británicos y nacionalizado en 1948, conectaba Buenos Aires con Entre Ríos, Corrientes y Misiones, y a través de los puentes internacionales con Paraguay, Uruguay y Brasil. Fue el único ferrocarril de trocha media del país con conexión internacional, y el que permitió que la producción forestal, yerbatera y citrícola de la Mesopotamia llegara a los puertos del Atlántico sin depender del camión. Hoy, la mayor parte del trazado está abandonado. Los trenes de carga que aún circulan lo hacen a 40 km/h, el servicio de pasajeros fue cerrado, y la conexión internacional con los países vecinos está interrumpida. Argentina perdió su conexión ferroviaria terrestre con el Mercosur, y con ella una parte importante de su competitividad logística.
La Mesopotamia argentina produce el 90% de la yerba mate del país, el 80% de la producción forestal, y una parte significativa de los cítricos que se exportan al mundo. Esa producción se mueve hoy mayormente por camión hacia los puertos de Buenos Aires y Rosario, con costos logísticos que restan competitividad a las economías regionales. Paraguay, Uruguay y Brasil tienen redes ferroviarias que llegan a la frontera argentina —el Ferrocarril Central del Paraguay, el Ferrocarril Central del Uruguay y la red del sur de Brasil— pero no hay conexión operativa con Argentina. Este corredor propone recuperar el trazado histórico del Urquiza, modernizarlo, y reconectar a Argentina con el corazón del Mercosur por ferrocarril, devolviéndole al país una salida al Atlántico por el norte que no depende del puerto de Buenos Aires.
El trazado retoma el recorrido histórico del Urquiza, con paradas en las ciudades intermedias de mayor actividad productiva y en los nodos de conexión internacional:
El Corredor 4 no es solo un proyecto argentino: es la pieza que falta para que el Mercosur tenga una red ferroviaria integrada. Paraguay, Uruguay y Brasil ya tienen sus redes ferroviarias llegando a la frontera argentina, pero no hay conexión operativa con Argentina. Este corredor propone reconectar esas redes en cuatro puntos estratégicos, convirtiendo a Argentina en el nodo central del sistema ferroviario del Mercosur.
| Componente | Inversión estimada | Detalle |
|---|---|---|
| Rehabilitación integral de vía | USD 1.300M | 1.100 km de vía rehabilitada a estándares de 120 km/h en pasajeros |
| Reconstrucción del cruce del Paraná | USD 250M | Rehabilitación del complejo ferroviario Zárate-Brazo Largo |
| Estaciones y nodos logísticos | USD 250M | 10 estaciones principales, playas de carga y centros intermodales |
| Señalización y sistemas de control | USD 200M | ERTMS Nivel 1 en pasajeros, control centralizado en todo el corredor |
| Material rodante dual | USD 150M | Formaciones diésel de 120 km/h para pasajeros y locomotoras de 80 km/h para carga |
| Conexiones internacionales | USD 50M | Obras de reconexión en Posadas, Concordia, Paso de los Libres e Iguazú |
| TOTAL DEL CORREDOR | USD 2.200M | Mesopotamia – Litoral, 1.100 km |
El cálculo de empleo en construcción se apoya en el mismo criterio utilizado en el Plan Nacional de Reconstrucción Ferroviaria: 6,25 empleos por cada USD 1 millón invertido, proporción que surge del proyecto de tren bala de 2008 (25.000 empleos para USD 4.000 millones). Aplicando ese criterio a los USD 2.200M del Corredor 4, la obra generaría del orden de 15.000 empleos en distintos momentos de su ejecución, de los cuales aproximadamente 3.000 serían directos y 12.000 indirectos.
El empleo operativo permanente en el corredor de carga se calculó con la dotación real actual de Trenes Argentinos Cargas: 4.021 empleados para 7.600 kilómetros de vía, una proporción de 0,53 empleados por kilómetro, aplicada a los 1.100 km del corredor. Para el servicio de pasajeros de larga distancia se toma como referencia la dotación de los servicios de larga distancia de Trenes Argentinos Operaciones antes de los cierres de los últimos años, ajustada a la extensión del corredor.
El Ferrocarril Urquiza fue durante décadas la columna vertebral del Litoral argentino y la puerta ferroviaria de Argentina al Mercosur. Hoy está abandonado. La yerba mate, la madera, los cítricos y el arroz de la Mesopotamia se mueven por camión, y el país perdió su conexión ferroviaria terrestre con Paraguay, Uruguay y Brasil. El Corredor 4 Regional e Internacional recupera el trazado histórico del Urquiza, lo moderniza, y reconecta a Argentina con el corazón del Mercosur por ferrocarril, devolviéndole al país una salida al Atlántico por el norte que no depende del puerto de Buenos Aires.