La Patagonia Norte es la región frutícola de pepita más importante de Sudamérica. El Alto Valle del Río Negro y Neuquén concentra el 90% de la superficie nacional de frutales de pepita, con 33.700 hectáreas productivas entre perales, manzanos y membrilleros [citation:11]. Pero la actividad viene de una década de achique: la superficie pasó de un orden cercano a las 48.000 hectáreas a una base actual de alrededor de 35.000, con más de 10.000 hectáreas perdidas y cientos de productores que abandonaron el sistema [citation:1][citation:11].
La pera es la protagonista indiscutida del complejo. En 2025, Argentina produjo 661.290 toneladas de peras, el 56% de la producción total del complejo de pepita, y exportó 290.115 toneladas por USD 236 millones a Brasil, Estados Unidos, Rusia y Europa [citation:2][citation:8]. La manzana, por su parte, alcanzó 526.380 toneladas, un repunte del 15% frente a la temporada anterior, con exportaciones de 64.915 toneladas por USD 52 millones [citation:2][citation:8]. El total de fruta fresca exportada en 2025 fue de 770.000 toneladas por USD 604 millones, un 7% más en volumen y 13% más en valor que 2024, aunque todavía por debajo de los niveles históricos [citation:3][citation:9].
La industria del jugo concentrado es el eslabón de mayor valor agregado del polo. Argentina exporta el 95% de su producción de jugo concentrado de pera y manzana, fundamentalmente a Estados Unidos, abasteciendo más del 30% del mercado estadounidense de jugo concentrado clarificado [citation:16]. El jugo concentrado de manzana generó exportaciones por USD 8,8 millones en 2024 [citation:4]. El sector enfrenta problemas estructurales de competitividad: alta carga impositiva, infraestructura deficiente, costos logísticos elevados y falta de avances en materia laboral y de comercio exterior [citation:3][citation:9]. Este polo propone revertir esa ecuación, agregando valor a la pera y la manzana del Alto Valle.
La cadena frutícola de pepita tiene cuatro eslabones. Este polo propone escalar los que ya funcionan y agregar los de mayor valor agregado.
El caso del jugo concentrado es el más consolidado. Argentina produce jugo concentrado de pera y manzana de alta calidad, y lo exporta casi en su totalidad a Estados Unidos, donde abastece más del 30% del mercado de jugo concentrado clarificado [citation:16]. La industria está concentrada: dos empresas exportan el 70% del volumen total, y las primeras cuatro totalizan el 90% de los embarques [citation:16]. El jugo concentrado de manzana generó exportaciones por USD 8,8 millones en 2024 [citation:4]. El desafío es agregar valor: el jugo concentrado es un commodity, pero los jugos naturales listos para consumir, los jugos orgánicos certificados y las bebidas funcionales son productos de mayor margen.
El caso de la sidra es el de mayor potencial de marca. Argentina produce sidra de manzana de alta calidad en el Alto Valle, pero la mayor parte se destina al mercado interno y se comercializa a granel. El polo apunta a desarrollar sidras premium con denominación de origen, siguiendo el modelo de la sidra española (Asturias, País Vasco) y francesa (Normandía, Bretaña), que tienen mercados globales consolidados. La articulación con el Polo 9 (Conocimiento) para el desarrollo de marcas y estrategias comerciales es clave.
La Patagonia Norte no parte de cero: tiene la fruticultura de pepita más importante de Sudamérica, la industria del jugo concentrado más desarrollada del país, y un ecosistema de empaque y frío consolidado.
La Patagonia Norte produce pera y manzana. Su articulación con los demás polos cierra la cadena entre la fruticultura, la energía y los mercados globales.
| Componente | Inversión estimada | Detalle |
|---|---|---|
| Industrialización del jugo concentrado | USD 500M | Ampliación de plantas de jugo, desarrollo de jugos naturales y orgánicos |
| Sidra premium y productos con marca | USD 300M | Desarrollo de sidras con denominación de origen, marcas premium |
| Conservas, deshidratados y snacks | USD 400M | Plantas de conservas, purés, fruta deshidratada y snacks saludables |
| Diversificación hacia frutos secos | USD 300M | Plantación de nogales, avellanos y almendros, plantas de procesamiento |
| Infraestructura de frío y logística | USD 600M | Cámaras frigoríficas, contenedores reefer, logística ferroviaria refrigerada |
| Formación técnica y desarrollo de proveedores | USD 200M | Tecnicaturas frutícolas, capacitación de PyMEs proveedoras |
| TOTAL DEL POLO | USD 2.300M | Río Negro – Neuquén – La Pampa, cadena frutícola de la Patagonia Norte |
El cálculo de empleo en construcción se apoya en el mismo criterio utilizado en los corredores ferroviarios: 6,25 empleos por cada USD 1 millón invertido, proporción que surge del proyecto de tren bala de 2008. Aplicando ese criterio a los USD 2.300M del Polo 11, la obra generaría del orden de 14.375 empleos en distintos momentos de su ejecución, de los cuales aproximadamente 8.000 serían directos y 32.000 indirectos.
El empleo operativo permanente en las plantas de jugo, conservas, sidra y frutos secos se estimó con referencias del sector: una planta de jugo concentrado de escala industrial emplea entre 100 y 200 operarios; una planta de conservas entre 150 y 300; una planta de frutos secos entre 50 y 100. A esto se suman los empleos indirectos en la cadena de proveedores de insumos, logística y servicios. La fruticultura es una de las principales generadoras de empleo de la Patagonia Norte, y el Polo 11 apunta a consolidar y escalar ese empleo con productos de mayor valor agregado.
La Patagonia Norte concentra el 90% de la superficie nacional de frutales de pepita, con 33.700 hectáreas productivas. Argentina exportó 770.000 toneladas de fruta fresca en 2025 por USD 604 millones, con la pera y el limón concentrando el 70% de los envíos. La pera es la protagonista indiscutida: 661.290 toneladas producidas, 290.115 exportadas por USD 236 millones. Y el jugo concentrado de manzana y pera, del que Argentina exporta el 95% de su producción, abastece más del 30% del mercado estadounidense. El Polo 11 propone industrializar el jugo concentrado, desarrollar la sidra premium, escalar las conservas y snacks, y diversificar hacia frutos secos. No se trata de exportar más fruta fresca: se trata de exportar jugo concentrado, sidra premium, snacks saludables y frutos secos. Es el complemento natural del Polo 3 y el eslabón frutícola de la Patagonia.