Mendoza es el corazón vitivinícola de Argentina. La provincia concentra el 56% de la superficie vitivinícola del país y el 72% de la producción de uva, con 13,1 millones de quintales cosechados en 2026 sobre un total nacional de 18,3 millones [citation:9][citation:11]. En el primer semestre de 2026, Mendoza exportó 102,6 millones de litros de vino por USD 319,6 millones, un 14,2% más en volumen que el año anterior [citation:12]. El Malbec concentra más de dos tercios de las exportaciones de vinos varietales, y el Reino Unido, Brasil, Estados Unidos, Canadá y México son los principales destinos [citation:4][citation:12].
Pero el sector enfrenta una crisis estructural. En los dos años de gestión de Milei desaparecieron 2.088 viñedos, y en la cosecha 2026 hay 503 bodegas activas contra 680 en 2025, una reducción del 25% [citation:3]. La participación argentina en las exportaciones mundiales de vino cayó de un máximo de 4,7% en 2008 a 2,1% en 2025 [citation:18]. Los productores denuncian márgenes cada vez más estrechos: la uva se paga entre 140 y 200 pesos por kilo, cuando en 2024 se vendía a 240 pesos [citation:19]. La causa es una combinación de caída del consumo interno, sobrestock de vino y mosto, y costos logísticos que quintuplican los de los países vecinos [citation:10].
La diversificación es la respuesta. El aceite de oliva argentino, con 40.000 toneladas anuales y más del 90% exportado, se posiciona como el principal productor de América Latina y el décimo del mundo, con más de 77.000 hectáreas cultivadas en La Rioja, San Juan y Mendoza [citation:5]. Las exportaciones crecieron un 230% en facturación y 185% en volumen de un año al otro [citation:13]. El ajo es otra fortaleza: Argentina es el tercer exportador mundial, con 153.000 toneladas producidas en 2022, el 96% concentrado en Cuyo, principalmente Mendoza (88%) y San Juan (8%) [citation:16]. Y la fruta de carozo (durazno, ciruela, damasco) y de pepita (pera, manzana) tienen su epicentro en San Rafael y General Alvear, con exportaciones récord en enero de 2026 [citation:7][citation:14].
Cuyo Sur tiene cuatro cadenas agroindustriales principales. Este polo propone escalar las que ya funcionan y agregar los eslabones de mayor valor agregado.
El caso del aceite de oliva es el más prometedor. Argentina produce 40.000 toneladas anuales, con más del 90% destinado a exportación, y compite directamente con las potencias históricas del Mediterráneo [citation:5]. Las plantaciones argentinas fueron diseñadas bajo esquemas modernos e intensivos, con riego tecnificado y manejo optimizado, lo que permite mayor eficiencia y estabilidad productiva que las explotaciones tradicionales europeas [citation:5]. El crecimiento de las exportaciones —230% en facturación y 185% en volumen de un año al otro— demuestra que el mercado global premia la calidad y la eficiencia argentinas [citation:13].
El caso del ajo es el de mayor potencial de industrialización. Argentina es el tercer exportador mundial de ajo, pero el 99% de las exportaciones es ajo fresco, sin procesar [citation:16]. La industrialización del ajo da lugar a productos de mayor valor: ajo en polvo, pasta de ajo, ajo deshidratado, esencias, conservas y aceites [citation:16]. El polo apunta a capturar esos eslabones, transformando el ajo fresco en productos industrializados para los mercados globales. Mendoza concentra el 88% de la superficie implantada y el 90% de la producción nacional de ajo [citation:16].
El caso de la fruta de carozo es el de mayor crecimiento reciente. Las exportaciones de frutas de carozo (durazno, ciruela, damasco) y de pepita (pera, manzana) mostraron montos récord en enero de 2026, con un crecimiento interanual del 18% en valor y 17% en volumen en el sector agroindustrial [citation:7][citation:15]. San Rafael y General Alvear son el epicentro de la producción, con 252.251 toneladas estimadas para la presente temporada [citation:14]. El desafío es agregar valor a la fruta fresca: jugos concentrados, conservas, fruta deshidratada y productos con marca para exportación.
Cuyo Sur no parte de cero: tiene la vitivinicultura más importante de Sudamérica, la olivicultura más desarrollada de América Latina, y el complejo de ajo más grande del hemisferio sur.
Cuyo Sur produce vino, aceite de oliva, ajo y fruta. Su articulación con los demás polos cierra la cadena entre la agroindustria del oeste, la minería y los mercados globales.
| Componente | Inversión estimada | Detalle |
|---|---|---|
| Vitivinicultura: diversificación y valor agregado | USD 1.500M | Desarrollo de mosto concentrado, vinos a granel, Torrontés, enoturismo |
| Olivicultura: consolidación exportadora | USD 600M | Ampliación de plantas de aceite de oliva, certificaciones, marcas premium |
| Industrialización del ajo | USD 400M | Plantas de ajo en polvo, pasta, deshidratado, esencias y conservas |
| Fruta de carozo y pepita con valor agregado | USD 500M | Plantas de jugos concentrados, conservas, fruta deshidratada |
| Infraestructura logística y Corredor Bioceánico | USD 600M | Centros de acopio, Variante Palmira, mejoras en Ruta 7 |
| Formación técnica y desarrollo de proveedores | USD 200M | Tecnicaturas agroindustriales, capacitación de PyMEs proveedoras |
| TOTAL DEL POLO | USD 3.800M | Mendoza – San Luis – Sur de San Juan, cadena agroindustrial de Cuyo Sur |
El cálculo de empleo en construcción se apoya en el mismo criterio utilizado en los corredores ferroviarios: 6,25 empleos por cada USD 1 millón invertido, proporción que surge del proyecto de tren bala de 2008. Aplicando ese criterio a los USD 3.800M del Polo 7, la obra generaría del orden de 23.750 empleos en distintos momentos de su ejecución, de los cuales aproximadamente 15.000 serían directos y 60.000 indirectos.
El empleo operativo permanente en las plantas de vino, aceite de oliva, ajo y fruta se estimó con referencias del sector: una bodega de escala industrial emplea entre 50 y 200 operarios; una planta de aceite de oliva entre 30 y 100; una planta de ajo deshidratado entre 100 y 200. A esto se suman los empleos indirectos en la cadena de proveedores de insumos, logística y servicios. La agroindustria de Cuyo Sur es una de las principales generadoras de empleo de la región, y el Polo 7 apunta a consolidar y escalar ese empleo con productos de mayor valor agregado.
Mendoza concentra el 56% de la superficie vitivinícola de Argentina y el 72% de la producción de uva. La provincia exportó 102,6 millones de litros de vino por USD 319,6 millones en el primer semestre de 2026, un 14,2% más en volumen que el año anterior. Argentina produce 40.000 toneladas de aceite de oliva, con más del 90% exportado, y es el tercer exportador mundial de ajo. El Polo 7 propone escalar la vitivinicultura, la olivicultura, el ajo y la fruta de carozo de Cuyo Sur. No se trata de exportar más uva o más ajo fresco: se trata de exportar vino premium, aceite de oliva extra virgen, ajo deshidratado y fruta procesada. Es el complemento natural del Polo 5 y el eslabón agroindustrial de Cuyo Sur.