Argentina tiene una paradoja minera: no produce cobre a gran escala desde 2018, cuando cerró la mina Bajo de la Alumbrera en Catamarca, y sin embargo tiene nueve proyectos avanzados que suman un CAPEX superior a los USD 28.000 millones [citation:18]. La razón por la que esos proyectos no avanzaron es simple: incertidumbre regulatoria y falta de reglas de juego claras. Ninguna de las compañías que impulsan los nueve grandes proyectos tomó una Decisión Final de Inversión (FID) [citation:18].
El RIGI cambió el escenario. En marzo de 2026, el stock de IED minera alcanzó los USD 24.849 millones, duplicando los USD 12.402 millones de marzo de 2024, y el flujo del primer trimestre de 2026 fue el más alto de la serie del BCRA, con USD 2.799 millones netos [citation:7]. Argentina está en el radar de los gigantes globales: BHP, Rio Tinto, Glencore, First Quantum y McEwen Copper compiten por posicionarse en el próximo ciclo del cobre [citation:7][citation:18].
San Juan es el epicentro de este proceso. La provincia concentra los proyectos más importantes —Josemaría, Los Azules, El Pachón y el distrito Vicuña— y tiene una red de proveedores especializados desarrollada durante más de dos décadas [citation:20]. Entre enero y mayo de 2026, registró exportaciones mineras por aproximadamente USD 964 millones, equivalentes a cerca del 24,5% de las exportaciones mineras nacionales, y la minería representó más del 92% de sus exportaciones provinciales [citation:20]. El desafío sanjuanino ya no es atraer inversiones: es capturar una mayor proporción del valor generado por esa actividad, evitando que la minería funcione como una economía de enclave [citation:20].
La cadena del cobre tiene cinco eslabones. Argentina participa del primero, y con Los Azules puede participar del cuarto. Este polo propone capturar el eslabón industrial que hoy no existe.
El caso de Los Azules es el más transformador. Es el primer proyecto de cobre en Argentina que producirá cátodos de cobre refinado de 99,99% de pureza, evitando exportar concentrado para su refinación en China [citation:16]. El proceso hidrometalúrgico permite disolver el cobre contenido en la roca, separarlo químicamente y depositarlo en forma metálica sobre placas, en un proceso que tiene ventajas ambientales: menor consumo energético, reducción de emisiones y posibilidad de operar con energía 100% renovable [citation:8].
La diferencia entre exportar concentrado y exportar cátodos es la diferencia entre participar del eslabón de menor valor de la cadena y capturar el eslabón industrial. Un concentrado de cobre requiere fundición y refinación en el exterior, generalmente en China. Un cátodo de 99,99% de pureza puede ir directamente a una fábrica de cables, motores o baterías [citation:16]. Es el mismo cobre, con un valor multiplicado por 3 o 4.
Argentina no parte de cero: tiene proyectos de clase mundial en distintas etapas de desarrollo. El polo los articula y los potencia.
San Juan produce el cobre que alimenta la industria eléctrica y electrónica. Su articulación con los demás polos cierra la cadena entre la minería, la manufactura y la electromovilidad.
| Componente | Inversión estimada | Detalle |
|---|---|---|
| Los Azules (cátodos de cobre) | USD 2.700M | 200.000 t/año de cobre, cátodos de 99,99% de pureza |
| Vicuña (Josemaría + Filo del Sol) | USD 18.000M | Inversión a 10 años, primer concentrado en 2030 |
| El Pachón (Glencore) | USD 5.000M | Proyecto de clase mundial en desarrollo |
| PSJ Cobre Mendocino | USD 630M | 40.000 t/año de cobre refinado en Mendoza |
| Infraestructura eléctrica y logística | USD 1.500M | Líneas de alta tensión, caminos, campamentos |
| Desarrollo de proveedores y formación técnica | USD 500M | Fortalecimiento de PyMEs mineras, tecnicaturas |
| TOTAL DEL POLO | USD 28.330M | San Juan – La Rioja – Catamarca, cadena de cobre |
El Polo 5 es el mayor generador de empleo de toda la red de 12 polos, por el tamaño de las inversiones y la complejidad de los proyectos mineros. Solo el proyecto Vicuña generará 67.000 puestos de trabajo en su pico de construcción, de los cuales 12.000 serán directos y 55.000 indirectos [citation:9]. Los Azules generará más de 3.500 empleos directos en su etapa de operación, con exportaciones de USD 2.600-2.800 millones anuales [citation:16].
El sector minero argentino emplea hoy 116.000 personas de manera directa e indirecta, y se proyecta que alcance los 300.000 puestos para 2032-2033 con todos los proyectos en desarrollo [citation:6]. La articulación con las universidades nacionales de San Juan, La Rioja y Catamarca es clave para que una mayor proporción de esos empleos sean ocupados por trabajadores locales, evitando que la minería funcione como una economía de enclave con trabajadores fly-in fly-out.
Argentina tiene nueve proyectos de cobre avanzados con un CAPEX superior a los USD 28.000 millones, y una producción potencial de 1,64 millones de toneladas para 2035, que la pondría en el top 5 mundial. San Juan es el corazón minero del país, con el 92% de sus exportaciones son minerales. Con Los Azules produciendo cátodos de 99,99% de pureza desde 2030, Argentina no solo vuelve a producir cobre: vuelve a producirlo con el mayor valor agregado posible. Del concentrado que hay que mandar a China a refinar, al cátodo listo para una fábrica de cables. Es el complemento natural del Polo 1 y el eslabón de cobre de la red de polos.